Estructura del cerebro

 La estructura del cerebro 

El cuerpo humano tiene una línea simétrica que recorre desde la parte superior de la cabeza hasta los pies (p. ej., ojos derecho e izquierdo, manos, piernas, etc.). 


También el cerebro está dividido en dos partes principales: los hemisferios izquierdo y derecho. 

El hemisferio derecho controla la mayoría de las actividades en el lado izquierdo del cuerpo y viceversa. Por lo tanto, una apoplejía sufrida en el hemisferio derecho afecta el lado izquierdo del cuerpo.

 Se ha visto que el hemisferio derecho juega un rol clave en las habilidades espaciales y el reconocimiento de facciones, mientras que el hemisferio izquierdo alberga redes cruciales involucradas en el lenguaje, las matemáticas y la lógica. 

Ambos hemisferios se comunican por medio de una banda de hasta 250 millones de fibras nerviosas conocidas como el cuerpo calloso. Por lo tanto, aunque hay algunas actividades que aparentemente son dominantes en un hemisferio, ambos contribuyen a la actividad cerebral como un todo. Cada hemisferio es altamente complejo 

 La comprensión del cerebro y hay subsistemas que los enlazan. Por lo tanto, es demasiado simplista describir a cualquier persona como un “alumno del lado izquierdo” o como “alumno del lado derecho”.

 El cerebro alberga la corteza, una capa multihoja de células de 2 a 4mm de espesor en la superficie que cubre dos mil centímetros cuadrados. La corteza se compone de materia gris, así como también de materia blanca.6 A fin de que quepa dentro del cráneo, la corteza tiene muchos pliegues y surcos. 

Alberga una gran proporción de las neuronas del cerebro humano y entra en juego en las funciones de orden superior principalmente. Los lóbulos Cada hemisferio se divide en lóbulos .

 Mientras que cualquier destreza o habilidad compleja depende de la acción coordinada de redes neuronales entre los lóbulos, cada lóbulo puede asociarse de manera aproximada con funciones particulares (aunque el resumen a continuación representa el estado actual del conocimiento y puede modificarse en el futuro de acuerdo con investigaciones posteriores). 

El lóbulo frontal está involucrado en la planificación y la acción; el lóbulo temporal juega un rol importante en la audición, la memoria y el reconocimiento de objetos; el lóbulo parietal está involucrado en la sensación y el procesamiento espacial, y el lóbulo occipital es esencial para la visión. Cada lóbulo se subdivide aún más en redes entrelazadas de neuronas especializadas para procesamientos muy específicos de información.

 La materia gris consiste, en su mayoría, de cuerpos de células nerviosas y dendritas; la materia blanca consiste principalmente de axones que conectan varias áreas del cerebro.  Cualquier daño a estas redes habrá de interrumpir la(s) habilidad(es) que sustenta(n) y cada posible anomalía estructural corresponde a un déficit específico. 

 . El lóbulo frontal incluye la corteza motora primaria, el giro frontal superior, el giro frontal medio y el giro frontal inferior (ver Figura 2.3.). La corteza primaria motora está involucrada en el control voluntario de los movimientos de las partes del cuerpo, el giro frontal superior en la planificación y ejecución de los movimientos, y el giro frontal medio en la ejecución de funciones ejecutivas de nivel elevado y procesos de toma de decisiones. 

El área de Broca en el giro frontal inferior se asocia con la producción del habla, el procesamiento y la comprensión del lenguaje. El área de Broca está conectada a otra llamada el área de Wernicke, que se ubica en el cruce de los lóbulos temporal y parietal, en el hemisferio izquierdo, y está involucrada en el reconocimiento del habla.


 Lóbulo frontal Lóbulo occipital Médula espinal Cerebelo Lóbulo occipital Lóbulo parietal Figura 2.2. Las principales subdivisiones de la corteza cerebral 8 Un daño al área de Broca puede conducir a la afasia de Broca, la cual limita severamente la habilidad del individuo para formar o entender frases complejas. También impide en forma seria el procesamiento del lenguaje (ver el Capítulo 4). 


La comprensión del cerebro El lóbulo frontal se asocia con muchas funciones cognitivas de orden superior, incluyendo la planificación, el juicio, la memoria, la resolución de problemas y el comportamiento. En general, la corteza frontal tiene una función ejecutiva: controlar y coordinar el comportamiento (incluyendo el comportamiento socialmente indeseable9 ). 

En la medida que el cerebro humano madura hacia la edad adulta hay una milienización progresiva desde la parte posterior hacia la parte delantera de éste. Dado que los axones mielinizados llevan los impulsos de manera más rápida que los no mielinizados, la madurez cerebral se asocia con un mejor funcionamiento ejecutivo, mientras que la desmielinización (la pérdida de la mielina) se asocia con enfermedades tales como la esclerosis múltiple.

 Giro frontal medio Área de Wernicke Corteza motora primaria Área de Broca Giro frontal superior 


 El lóbulo frontal 

 El daño o la inmadurez del lóbulo frontal se asocia con la impulsividad, la habilidad disminuida para planear secuencias complejas de acciones o a persistir en un curso de acción sin adaptación y perseverancia. Un ejemplo de lo que ocurre cuando el lóbulo frontal es dañado fue entregado por David Servan-Schreiber en el Foro de Nueva York (coorganizado por CERI y el Sackler Institute), en Mecanismos del cerebro y el aprendizaje temprano (2000), al introducir el estudio de Antonio Damassio sobre un contador de Iowa, previamente exitoso e inteligente (CI de 130, de acuerdo con la medición tradicional). Debido a una lesión, se le extrajo una parte del cerebro. Luego de la cirugía, mientras aún se encontraba bajo observación médica, continuó teniendo un CI bastante superior al promedio durante varios años. Sin embargo, su juicio social se vio menoscabado de manera tal que perdió su trabajo, no pudo mantener otro, se involucró en una cantidad de aventuras, en negocios oscuros, con el tiempo se divorció de su esposa de 17 años para casarse con una mujer considerablemente mayor. 

 La esclerosis múltiple es una enfermedad crónica autoinmune que ocurre en el sistema nervioso central. La mielina se desintegra lentamente en parches a través del cerebro o en la médula espinal (o ambos), y esto interfiere con las rutas nerviosas, resultando en debilidad muscular, pérdida de coordinación y alteraciones al lenguaje y la visión. 

 La comprensión del cerebro El lóbulo parietal puede subdividirse en el lóbulo parietal superior y el lóbulo parietal inferior, los cuales están separados por el sulcus intraparietal. El precuneus, el giro postcentral, el giro supramarginal y el giro angular son partes del lóbulo parietal. Se ha asociado a áreas del lóbulo parietal con el aprendizaje matemático también con la información sensorial y el procesamiento visoespacial.

 El giro angular se asocia al lenguaje y a la cognición, incluyendo el procesamiento de metáforas y otras abstracciones. El lóbulo temporal está relacionado con el procesamiento auditivo y la audición, incluyendo el habla, particularmente en el caso del lóbulo temporal izquierdo. Está asociado con poner nombres, con la comprensión y otras funciones del lenguaje. El giro izquierdo fusiforme es parte del lóbulo temporal y se asocia con el reconocimiento de palabras, de números, de facciones y con el procesamiento de información de colores. 

El lóbulo occipital se ubica en la parte posterior del cerebro, sobre el cerebelo. En la porción interior de este lóbulo se encuentra la corteza visual primaria. El lóbulo occipital se asocia con el procesamiento visual, la discriminación entre los colores y la discriminación de los movimientos.

Comentarios

Entradas populares